
Se trataría de un amistoso posterior para cada una de ellas que también repercuta positivamente en las arcas de las cuatro implicadas en la gestión de la Finalissima: las dos federaciones que la juegan, española (RFEF) y argentina (AFA), y las dos confederaciones que la organizan, UEFA y CONMEBOL.
El negocio está siendo conjunto. España y Argentina van en el mismo pack en la operación, lo que genera un gran atractivo para sus posibles rivales por el reclamo que es contar con Messi y Lamine a escasos meses del Mundial. Salvo las pruebas que puedan programar en los días previos a la cita mundialista, serán los últimos amistosos de enjundia que disputen dos de las grandes favoritas al título.

