
Desde Italia, la lectura viene por dos vías. La primera en la que descartan esa opción italiana. El ministro de Deportes, Andrea Abodi, declaró a la agencia de noticias La Presse lo siguiente: “En primer lugar, no es posible; en segundo lugar, no es apropiado… Se clasifica en el terreno de juego”.
Y la segunda es que se piensa que es un intento de la administración Trump de rebajar la tensión con el gobierno de Giorgia Meloni tras la polémica con el Papa León XIV. ‘Italia es una nación amiga y no puede perderse la gran fiesta del fútbol en EE UU’.
Luciano Buonfiglio, presidente del CONI (comité Olímpico italiano), también lo rechaza todo: “En primer lugar, no creo que sea posible, y en segundo lugar, me sentiría ofendido. Hay que merecerlo para ir al Mundial”.
