
El vigente campeón de la Premier League sabía dónde se metía cuando, se pronunciarse públicamente al respecto, fijó en Vinícius Junior, primero, y Julián Álvarez, después, sus grandes objetivos de la recién concluida ventana estival de traspasos. Más allá de la importante suma de dinero que debían poner encima de la mesa de Real Madrid o Atlético para hacerse con sus servicios, morterada (en torno a 150 millones de euros) de la cual disponían los gunners, la dificultad de sus fichajes recaía en que ponerse a las órdenes de Mikel Arteta era un factor clave pero no el primer gran deseo de brasileño ni de argentino.
De ahí que, entremedias, los gunners también pensaran en Kenan Yildiz, de la Juventus de Turín. La lesión que le tendría apartado de los terrenos de juego hasta octubre llevó rápidamente al Arsenal a descartar cualquier ofensiva por el atacante turco.
